Estaba yo el otro día paseando por el monté Sinaí, intentando olvidarme de mis problemas con el Faraón de turno, cuando vi una zarza que ardía con gran humareda. Hubiese llamado a los bomberos, pero pensé que era mejor actuar con rápidez antes de que el fuego se extendiera, de manera que me saqué la chorra y me disponía a apagar las llamas de forma artesanal cuando de repente oí la voz de Dios que me hablaba desde la zarza ardiente y me decía que liberase a mi pueblo de la esclavitud. "¿Qué pueblo?", dije. "¡El Pueblo Elegido! ¡El de la estirpe de Abraham!", dijo la voz, que no debía haberse dado cuenta de que saltaba a la vista que mi manguera no estaba circuncidada (entre el susto y la emoción del momento, me había olvidado de guardala)... Pero bueno, el caso es que después de mucha charla delirante sobre filosofía y teología y lógica extensional, Jehová me entregó dos cachos de mármol pesadísimos con
diez trucos sobre cómo hacer buenos webcómics. "¿Y esto que és? ¿un tutorial?", pregunté haciendo lo posible para que no se me cayesen al suelo esos dos enormes pisapapeles. "Sí, bueno, más o menos, me hubiese molado escribir un tutorial largo y serio y molón, pero es que así, personificado en forma de zarza ardiente, se me queman los lápices y se me funden los bolis... anda coge esto y ves a enseñarlo por el foro WEE a ver qué opinan".
La zarza siguió ardiendo en silencio, sin consumirse, y ni si quiera me acordé de preguntarle por qué permitía que hubiese tanta maldad en el mundo.


Por supuesto, estaré encantado de hacerle llegar a la zarza todos los comentarios y sugerencias que me dejen ustedes por aquí:
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